23.8.12
Y con nada poder decirlo todo.
Me levanto cada mañana con ese nudo en el estómago, la garganta seca, lágrimas en los ojos, desganada y la preocupación por la gente que me importa alta. Los días pasan uno tras otro, y las mentiras están demasiado presentes. Desconfianza revive. Otra noche más con los ojos abiertos hasta que no pude más, y despertar una y otra vez. Pesadillas acuden a mi mente. Dices que no es nada, que ya no importa que eres fuerte, pero sabes que no lo eres, que las cosas son demasiado difíciles para conseguir sobrellevar el día a día.
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