23.8.12

Y con nada poder decirlo todo.

 Me levanto cada mañana con ese nudo en el estómago, la garganta seca, lágrimas en los ojos, desganada y la preocupación por la gente que me importa alta. Los días pasan uno tras otro, y las mentiras están demasiado presentes. Desconfianza revive. Otra noche más con los ojos abiertos hasta que no pude más, y despertar una y otra vez. Pesadillas acuden a mi mente. Dices que no es nada, que ya no importa que eres fuerte, pero sabes que no lo eres, que las cosas son demasiado difíciles para conseguir sobrellevar el día a día. 

7.8.12

Escucho los susurros de la gente, los consejos que intentan darme. No entienden. Muchos intentan finalizar el puzzle de su vida, inconscientes, no saben que no poseen todas las piezas. Yo sé donde están todas mis piezas, pero he asumido que más de una está fuera de mi alcance, no las culpo, yo tampoco tengo el valor de lanzarme a por ellas.




6.8.12

Me levanto otra mañana más esperando que algo cambie, que el valor aflore pero otra vez mi garganta se traba y no hay otro pensamiento en mi mente. Dicen que el amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. 
Es cierto. 

5.8.12

Cada noche pienso... Debo dejar de pensar. Las cosas son demasiado complicadas a veces, por muchas vueltas que le des, no encuentras la manera de hacer que las cosas vayan bien, simplemente no hay formas de evitar esos estúpidos pensamientos que con frecuencia acuden a tu pensamiento. Intentos. Pero no sirven de nada. Es cierto lo sé, yo sé que no soy suficiente para nada.